martes, 29 de enero de 2008

De canes y niñ@s

Hace alrededor de un año, como consecuencia de la situación de la perrera municipal de Oviedo se organizó un gran revuelo: los pobres animales estaban hacinados en condiciones higiénicas deplorables, enfermos y mal atendidos. Hubo movilizaciones y la denuncia en un programa de televisión fue clave para que el consistorio tomara cartas en el asunto. Efectivamente la situación de los canes ha mejorado, de lo cual nos alegramos.

Sin embargo hay otros seres vivos en esta ciudad, a los que casi todos damos mayor dignidad (digo “casi todos” porque en casos como el que nos ocupa dudo que seamos “todos”), que están olvidados por las instituciones: son los niños del Colegio Público Gesta I. Concretamente es el Gobierno del Principado, que tan duramente criticó entonces al consistorio, quien les tiene olvidados. La Asociación de Madres y Padres lleva años pidiendo que se atienda la solicitud de cubrir el patio del colegio sin que exista ningún compromiso formal hasta la fecha. Consecuencia inmediata: 380 niños y niñas se quedan sin recreo y sin clases de educación física los días de lluvia.

De la solicitud informal, que jamás fue escuchada, se pasó a la solicitud formal y escrita. La AMPA del Colegio Gesta I se puso en contacto con la Consejería de Educación y con el Ayuntamiento de Oviedo, al igual que hicieron los representantes de otro colegio del municipio. Ante la posibilidad de que las protestas de las AMPAS enturbiaran el proceso de elecciones municipales y autonómicas del pasado año, la Consejería de Educación se apresuró a anunciar a bombo y platillo que se realizarían las obras en ambos Colegios y que se había alcanzado un acuerdo con el Ayuntamiento de Oviedo por el cual cada institución se ocuparía de un colegio.

Según ese acuerdo, la Consejería de Educación realizaría las obras necesarias para que se cubriera el patio del colegio Gesta I. Sin embargo, una vez conseguidos los objetivos políticos, todo quedó en nada. El Sr. Riopedre, Consejero de Educación, no ha dejado todavía constancia de que las obras se vayan a acometer y, siguiendo la táctica conocida como “mareo de la perdiz”, sigue sin dar una respuesta clara a la Junta Directiva de la AMPA, pidiendo que nos fiemos de la palabra dada, cosa a todas luces imposible dado que ni siquiera tiene a bien comunicarse de palabra con nosotros.

Por su parte, el Ayuntamiento de Oviedo asumió las obras correspondientes al otro colegio y los interesados ya han recibido comunicación formal de la Sra. Concejala de Educación acerca de las obras que se van a realizar, del plazo de ejecución y de la forma en que se solucionará la situación.

Nuevamente se acercan elecciones. Los políticos calientan motores y buscan votos debajo de las piedras. Señores políticos: los perros no votan. Señores políticos: los niños no votan, pero padres, madres, abuelos y abuelas, amigos y otros parientes sí que votan. Ellos y los miles de ciudadanos que cada día cruzan la plaza de Castilla y que verán las pancartas en el Colegio y se preguntarán ¿qué está pasando? Y en Oviedo, por muchas ínfulas de grandeza que nos queramos dar, estamos en un pueblo en el que todo se acaba sabiendo.

Y resulta que, además de las elecciones, este año se cumple el 50 aniversario del Colegio Público Gesta, en el que estudió nuestra insigne Princesa Doña Letizia. Supongo que el Gobierno del Principado querrá atraer la atención general organizando algunos fastos para esta ocasión tan especial. A mí me gustaría conocer el presupuesto que se destinará a tales eventos. Y compararlo con lo que cuesta hacer una cubierta para el patio. Y como considero a los Príncipes de Asturias personas inteligentes y preparadas, me aventuro a asegurar que estarían de acuerdo en destinar esos dineros públicos (por si alguien lo ha olvidado, “públicos” quiere decir “de nuestros impuestos”) a beneficiar durante 9 meses al año, durante muchos años, a 380 niños, antes que a engordar en su nombre los egos de los asistentes a las celebraciones durante unas horas o días.

No es coherente con el impulso a los hábitos de vida saludables que 380 niños estén en las aulas en la hora del recreo porque llueve. No es coherente que 380 niños se queden sin clase de educación física porque llueve y no tienen ningún tipo de instalaciones deportivas ni patio cubierto en el que hacer deporte. Salvo que aceptemos pulpo como animal de compañía y en ese caso veamos normal que la clase de educación física sea clase teórica. En ese caso no nos quejemos de que tenemos una población obesa, que se limita a ver el fútbol en la tele.

Tampoco es coherente que les digamos a los niños que no se miente y que el Sr Riopedre les dijera hace un año que en el curso 2007-2008 tendrían el patio cubierto y que no se haya cumplido. Sr. Riopedre, se le ha olvidado que son pequeños, pero no tontos.

Supongo que, como consecuencia de nuestras protestas, llegarán cuatro técnicos y montarán un tenderete-expres. No, Señor Riopedre. No queremos una solución de las conocidas como “chapuza para que esta gente se calle” sino una solución digna, que estamos en el siglo XXI.

Además tome nota, porque hay más colegios que tienen en el mismo problema y usted, que según dicen ha sido enseñante (y si no lo ha sido tengo entendido que tiene un nutrido grupo de asesores que sí lo han sido), sabe que hay que llevar las tareas al día porque si no, se acumulan y luego no puedes con ellas y suspendes. Aunque a lo mejor a usted le da lo mismo, aplicando la táctica conocida como “el que venga detrás que arree”.

En definitiva, a modo de resumen, necesitamos un compromiso serio y escrito, puesto que hasta la fecha las palabras han sido solo eso, palabras. Necesitamos un compromiso con 380 niños y niñas que se quedan todo el día encerrados cuando llueve. Necesitamos que deje las tácticas que se han descrito aquí y las sustituya por la táctica “cumplo lo que prometo”. Porque lo que necesitamos es, simplemente, un patio cubierto.